jueves, 24 de abril de 2014
La lluvia
Estruendos de luces fugitivas
despertaron a un manto gris adormecido
de pálida luna sin estrellas
cuando ya la noche se moría
Crujientes golpecitos de tropilla
anunciaron la caída melodiosa
y las perlas agrandadas explotaban
en lágrimas envueltas de alegría
Una tierra caliente se entregaba
al sollozo ingenuo del mañana
y una nube de polvo se acercaba
con aromas de campo entristecido
Espejos plateados sin anuncios
patios gastados por el tiempo
aves presurosas que huían
con alas mojadas de lamentos
Unas gotas mansas,frescas,apacibles
dan lugar a un sol húmedo
que crece lentamente
en aquel lugar tan ignorado
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario